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2010-06-21

· Re-[k]uerdo

Hace unos días recordé que unas semanas atrás sucedió algo que no estoy seguro de si fue un sueño o un hecho real, por lo que no me interesa que esté en ninguna de esas categorías; dejémoslo en recuerdo: recordé un sueño (olvidemos, entonces, decidir qué atributos dan la cualidad de “real” o “irreal”. El recuerdo es real, y en él, la experiencia también).
No fue algo desconocido (en teoría) para mí, pero jamás lo había experimentado. Ya había escuchado sobre él y popularmente es conocido como “la subida del muertito”. Les cuento según recuerdo:
Estaba dormido como de costumbre, boca arriba y abrazando un cojín al pecho. Desperté, y aunque podía mover la vista en ángulos y posiciones distintas, no podía moverme. Intenté las piernas, pero estaban congeladas; intenté erguir la espalda, pero se sentía pesada; quise levantarme apoyándome con las manos, pero sentí tal presión que no pude despegarlas del cojín. Me costaba respirar, mi cuello y garganta estaban como apretados; mi cráneo, cálido. Recuerdo haber visto hacia afuera por la ventana (aún cuando duermo a contra-ventana y era incapaz de moverme) y la luz ya se percibía. Quise gritar pero ni la boca pude abrir. Y creo que, por vez primera, escuché el silencio.
Luego… lueego, recordé. El silencio era hermoso. La imagen que tengo es la de un cadáver despierto y la luz temprana del día sobre él. El silencio era armonía sonora (no sé cómo explicarlo, pero digamos que al tener una imagen le asocio un sonido, y el sonido era el silencio). Quizá me quedé dormido luego de presenciarlo. O quizá nunca sucedió.
Para no dejarlo en “les cuento una experiencia”, añado tres explicaciones del fenómeno. Información relacionada a los viajes astrales explica que cuando duermes, el espíritu abandona al cuerpo y explora otros sitios, pero se mantienen vinculados por una especie de hilo. Al despertar, el espíritu regresa. Pero puede suceder que el espíritu no se ‘acomode’ bien, por lo que el cuerpo no funciona como debería. Los científicos-escépticos-explica-todo hablan de un tipo de disociación mente-cuerpo. La mente está siempre activa, incluso al dormir, pero el cuerpo no-del-todo. Entonces, suele pasar un tipo de fallo en la conexión mente-cuerpo, donde el cuerpo, aún inactivo o activándose, no reacciona (como al alucinar o estar inconscientes). Y por último, la gente asocia esto a lo paranormal, diciendo que “se me subió un muertito”, supuestamente a dejarte un mensaje (porque no tienen Twitter).
Pero tampoco me interesa atribuirle ninguna de esas explicaciones a esta experiencia. Pensaba (quizá fuera de tema) mientras intentaba recordar si había pasado o no, que cierto tipo de ‘mentira’ y cierto tipo de ‘sueño’ tienen la misma esencia, en la que lo verdadero puede transformarse en falso o viceversa, simplemente catalogándolo.


2 comentarios:

cristina! dijo...

A mi me pasó lo mismo hace algunos años, y me asusté, yo estaba de lado, viendo hacia la pared, e intenté moverme, gritar, mirar hacia otro lado.. pero no podía siquiera mover los ojos, ni la boca, pensé que me había quedado paralizada o había muerto... y pues, decidí pensar que era una pesadilla y cerré los ojos e intenté dormir... cuando me desperté de nuevo amé cada movimiento de mi cuerpo...

Rogger Avendaño Cárdenas dijo...

Jajajaa...esa parte donde dices que el muertito les dejó un mensaje porque no tiene twitter, hahahaha...que buena!!

Por cierto, también tuve esas experiencias. Lo tuyo, más bien, atribuyo a que casi todo de ti se durmió, excepto tus ojos que vieron todo, por eso nada de tu cuerpo reaccionaba, ni tus cuerdas vocales.

Buen día, Kappie
:)

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Edgar Hernández. Tecnología de Blogger.