Escritos | Microficción | Fotografías | Autores | Random

2009-07-20

· De sueños [v. 1]

Suele ocurrir que en noches como estas, donde el calor es sofocante, las horas de sueño se reducen. Dormí por ratos y en dos ratos tuve sueños. Después no pude dormir.
Soñé dos veces con una mujer. Era la misma persona; una mujer que se ve como dos y se diferencia por su cabello, el de la derecha era oscuro brillante y el de la izquierda castaño oscuro, brillante también. Carecían de rostro y su piel –de ser piel– era blanca leche. En ambos sueños me acompañó al mismo café y platicamos mientras observábamos los bigotes que la espuma del café figuró en cada uno, y bajo los cuales un agujero se abría y cerraba al compás de las palabras, y al fondo, un monstruo intentaba salir, y cada vez que trataba se arrepentía, y pensamos: por eso la lengua se encuentra ahí.
Como muchos, me encanta hablar conmigo. Cuando estoy despierto, hablo con objetos. Ellos son yo, y platicamos. Cuando sueño, sólo sueño otro yo. Pero ahora es una mujer que se ve como dos. Algunas veces tienes algo que decir y no encuentras a alguien; pues yo siempre tengo una opinión y me encuentro a mí mismo, no busco sino hasta después de hablar conmigo. Después yo y yo nos reímos; o lo que fue en estos sueños: yo y ella dos veces.
Recuerdo que estaban desvestidas y como eran yo decidieron desgarrarme la ropa. Éramos dos desnudos que parecían tres, sentados en una mesa para uno, con bigotes y facciones corporales que se ocultaban tras la espuma de un café que explicaba su recorrido. Era lo que se veía en la televisión del local: partículas de café viajando en el organismo del señor con espuma. Entonces fue al revés. Ordenamos todo el café, rellenamos la piscina en la azotea, y éramos dos locos que parecían tres y exploraban un mundo de café bajo la espuma. Y me preguntaba: “¿por qué su cuerpo sigue siendo color blanco leche y no café con leche?”. Cremoso.
Al centro del mundo descubierto encontramos a la partícula Rey del café. Con su característica forma de hablar, firme y autoritaria, nos dijo: en nuestro mundo, las personas que son dos y parecen tres están prohibidas por la ley. Por ser nuevos y, como dudamos si dos que parecen tres puedan consumir todo nuestro hábitat, los dejaremos ir y, en suma, les regalaremos prendas de espuma. En aquel lugar, la oferta, para dos personas desnudas que parecían tres, era irrechazable. Aceptamos. Nos despedimos, y al dar la vuelta para emprender el retorno dije: es un mundo unicolor, y todos son iguales. Y la chica de castaño: bueno… el Rey tenía una corona. Y la de la derecha contestó: no era corona; era espuma, y lo diferenciaba del resto; pero era igual. Si todos o nadie tuvieran corona, todos serían Reyes, terminarían matándose y habríamos explorado un mundo de café descafeinado.
Entonces detuvimos el retorno, y con suaves y cosquilludos soplidos transformamos nuestras vestimentas. Éramos un Rey que parecía tres. Yo portaba la Capa Real, la mujer de cabello oscuro el Bastón Real y la de cabello castaño la Corona Real. Todos con un bigote de espuma común.
Eso recuerdo del primer sueño. Desperté por el calor y quise lamer mi bigote; pero mi lengua es corta. En algún momento tras varios intentos quedé dormido de nuevo, y en este segundo sueño, los dos que parecían tres hablamos sobre el futuro, imaginábamos cómo seríamos en 800 años.
Ellas me dijeron: tu obsesión por objetos, cabellos y partes corporales te guiarán a un futuro donde vivirás en una mansión repleta de todo ello; tu hogar estará en medio de un bosque de plantas con extrañas texturas y formas peculiares. Pensé: ¡Yeih. Tendré mi propio museo de cosas que a nadie le importa! Y le dijimos a la mujer de pelo castaño: ¿recuerda al señor de la 15, que tenía un taxi y cuando llegaba, siempre a media noche, tardaba horas en salir del auto y entrar a su casa? Pensabas que no sabía abrir la puerta, y decidiste que crearías autos con puertas amables que se abrirían automáticamente y empatizarían con los viajeros. También pensaste en ayudar a otros, así que serás inventora auxiliar para personas. Hizo un gesto de “ummh” y dijo: suena a que debo inventarme una asistente. Y a la chica de pelo castaño le explicamos: Usted siempre quiso ser Dios, así que con sólo exclamarlo, crearas tu propio mundo y serás líder. Sus ojos brillaron como lo harían los de un Dios que está creando castigos innovadores.
Mientras seguíamos tomando café, en la espuma de este visualizamos el futuro dicho de cada uno. Sonreímos y nos volteamos en dirección a nosotros, tiramos el café sobre la mesa y la espuma se unificó, fusionando nuestros sueños: éramos dos que parecían tres, creadores y Dioses de un mundo en el que habitaban objetos, cabellos y partes corporales, e inventábamos artículos para todos. Ummh… cafeína –pensamos–.
Salimos del café, ella se dirigió a la izquierda y a la derecha. Yo no avancé, sólo miraba a los objetos, cabellos y partes corporales que vivían en la ciudad. Entonces desperté y pensé:
No me despedí; no se despidieron; solemos evitar el acto.



3 comentarios:

Carla dijo...

Tu forma tan peculiar, rara y original me tiene sorprendida y cada vez que paso a leer me atrapa en su entrono dejándome hechizada bajo el conjuro de tus palabras.
Quisiera tener alguna vez esos tipos de sueños pero dudo que alguna vez pueda llegara a suceder.
Me diste ganas de tomar un café con mucha espuma y hacerme mi propio bigote jugando a ser la corana real del rey.
Quiero mirar al fondo de la negrura del café a ver que con que me puedo encontrar, pero su espuma será un gran desafío que deberé atravesar.
Cremoso , dulce, de capas de diferentes tonos marones , a una temperatura tibia o bien caliente que me queme la lengua, con dos o tres cucharadas de azúcar y por supuesto con mucha espuma decorada con trozos de de chocolate …. Así es como quiero yo mi café!
Y luego dormiré unas cuantas horas a ver que puede suceder…

Un beso grande!
Me gusta mucho lo de hoy al igual que todas las anterior, me encanta!

Carina Felice dijo...

Tus suenios parecen salidos de un cristal de mil colores.
Un abrazo!

Carla dijo...

Tienes un regalito en mi blog ;)

data:newerPageTitle data:olderPageTitle Inicio



Edgar Hernández. Tecnología de Blogger.