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2010-01-18

· Timbre disfuncional

Lo había hecho repetidas ocasiones. El camión iba bastante lleno, la gente presionaba el timbre de “bajar” pero nadie lo escuchaba. Luego gritaban: ¡bajan! ¡bajan! El camión no se detenía sino hasta cuadras adelante, cuando el “bajan” había pasado de boca en boca hasta los oídos del chofer. Él, ya irritado, le gritaba desde los últimos asientos. ¡Inútil! ¡Estás bien wey! ¡Que bajan, cabrón! Y se le quedaba viendo en un tenso intercambio de miradas.
Fue así todo el camino. Cuando le tocó bajar, no se molestó en tocar el timbre, sino que directamente gritó “¡BAJAN!”. Al estrépito todos voltearon sus miradas. Alcanzaron a ver al señor porque había menos gente y ya casi todos estaban sentados. Se quedó parado, sosteniéndose del pasamanos, presionando, ahora sí, una y otra vez, el disfuncional timbre. El camión se detuvo.
―¡Te dije que bajaba hace tres cuadras, pendejo! –le dijo de las cejas fruncidas y apuntándole con un periódico.
El chofer le miró por el retrovisor y respondió con ademanes de cara y manos. Ya emputado, el señor bajó a su hijo del camión y caminó, acompañado con la vista de todos los pasajeros encima, hasta donde estaba el chofer.
―¡Hace tres cuadras! ¡Animal! ¡Bájame donde te dije! ¡Ándale!
El chofer le respondió que no y el señor insistía a gritos:
―¡Bájame donde te dije! ¡Animal! –y tiró con el periódico el monedero del chofer.
―¡No lo voy a hacer, cabrón! –le contestó.
―¡Bájate a la verga! ¡Bájate pendejo! –se bajó del camión e insistía en que lo arreglaran afuera. Sin respuesta por parte del chofer, el señor pateo la puerta del camión y esta tambaleó por unos segundos.
Entonces que el chofer saca una bate a un lado de su asiento. La gente se estremeció. Caminó hasta la puerta y el prepotente señor retrocedió. El chofer cerró la puerta y arrancó el camión. Se escuchó un golpe fuerte al costado derecho del camión acompañado de un “¡hijo de puna!”. Luego todos comenzaron a hablar.


3 comentarios:

K a p p i e dijo...

Entrada dedicada a: Selene (:

Naka, para que veas que el que sean de primera clase, más grandes y yo me vaya en ellos no son las únicas razones para que también uses el camión azul XD

(Sin olvidar las donas que casi casi tu presencia me obliga a comprar haha).


Saludos a todos ^^

Camaleona dijo...

No sé qué pasa en los autobuses que la gente se vuelve rematadamente maleducada... aunque a los autobuseros también hay que dejarlo correr...

Alhy dijo...

Parece que conducir o ir en un transporte público forma parte de nuestra frustrada colección de tiempos muertos. Posiblemente saquen lo peor de nosotros mismos porque desearíamos evitarlos a toda costa y no podemos.

Un saludo pacífico ***

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Edgar Hernández. Tecnología de Blogger.